Nuestra historia comenzó en 1967 con la voluntad de dos hermanos de abrir una fábrica de sillas para iniciar juntos un negocio de muebles. Curvados García se fundó en un pequeño pueblo cerca de Valencia como una pequeña fábrica dedicada a la producción de sillas clásicas. Unos años más tarde, la empresa contaba con más de cien empleados y ampliaron el edificio de la fábrica a lo que ahora es la fábrica principal de Capdell.
A principios de los ochenta, empujada por una fuerte crisis en España, la empresa se reenfoca apostando más claramente por el diseño, lanzando la marca Paco Capdell. El nombre de Capdell hace referencia al apodo familiar con el significado de “perseverante y dedicado”. La empresa crea una nueva estrategia: la incorporación del diseño en sus valores, avanzando hacia el diseño como proceso integral de la compañía y la innovación. Una silla ya no es una silla, comienza a contar una historia y a conectar con las personas que se sientan en ella.

En Capdell creemos que, en un mundo que evoluciona a un ritmo cada vez más acelerado, el diseño tiene la capacidad de crear conexiones que perduran. Por eso, apostamos por rodearnos de personas, ideas y materiales que nos ayuden a construir espacios con significado y a preservar aquello que realmente importa.
Entendemos el diseño como un lenguaje vivo que va más allá de la forma. Cada pieza nace del equilibrio entre funcionalidad, estética y calidad, cuidando cada detalle para generar experiencias auténticas. A través del diseño conectamos a las personas con los objetos y a los objetos con los espacios, dando lugar a entornos que inspiran, dialogan y emocionan.
